Los 7 prompts que uso como abogado para analizar un contrato en minutos
No teorías. Estos son los prompts que tengo guardados y uso en mi propio trabajo cuando me llega un contrato y necesito entenderlo rápido. Te los doy tal cual, con la advertencia que ningún blog de IA te da: dónde ayudan de verdad y dónde, si te confías, te metes en un problema serio.
Llevo años revisando contratos. Y desde que la IA entró en mi rutina, lo que antes me llevaba una hora de lectura concentrada hoy lo despacho en diez minutos de primera pasada. No porque la IA decida por mí, sino porque me deja llegar al criterio jurídico mucho más rápido, ya con el terreno mapeado.
Pero antes del primer prompt tengo que decirte lo más importante, porque es justo lo que casi nadie advierte.
Otra cosa que repito siempre: la IA acelera la lectura, no sustituye el criterio. Puede pasar por alto un matiz, malinterpretar una remisión entre cláusulas, o peor, inventarse un artículo o una norma que no existe. Todo lo que te marque, lo verificas tú. La responsabilidad profesional no se delega.
Dicho esto, vamos a los siete prompts. El orden no es casual: es la secuencia que sigo de verdad cuando abro un contrato por primera vez. Y si todavía estás empezando con esto, échale un ojo primero a los errores más comunes al revisar contratos con ChatGPT, para no tropezar con lo básico.
Mi flujo de 7 prompts para leer un contrato
Prompt #1 — La radiografía inicial
Es lo primero que hago siempre. Antes de opinar nada, necesito entender de qué va el contrato en treinta segundos. Este prompt me da el esqueleto completo.
Cuándo lo uso: siempre, en la primera pasada. Su límite: es un resumen descriptivo, no un análisis legal. No le pidas todavía que valore riesgos, eso viene después.
Prompt #2 — Cazar las cláusulas de riesgo
Aquí es donde la IA me ahorra de verdad. Le pido que señale lo que suele esconder problemas, para no leer las treinta páginas con la misma intensidad y poder concentrarme en lo que importa.
Cuándo lo uso: en cuanto entiendo el objeto del contrato. Su límite: marca señales, no veredictos. Si dice que algo es de riesgo "alto", soy yo quien confirma si lo es en este caso concreto y bajo la ley aplicable.
Prompt #3 — Diseccionar la salida del contrato
La pregunta que el cliente siempre acaba haciendo es "¿y si quiero salirme?". Por eso aíslo la terminación y la analizo aparte.
Cuándo lo uso: en casi todo contrato de duración o de servicios. Su límite: ojo con las remisiones, a veces la penalización real está en un anexo o en otra cláusula. Verifica que la IA cruzó todo el documento.
Prompt #4 — Comparar dos versiones
Cuando la contraparte me devuelve el borrador con sus cambios, este prompt me ahorra el peor trabajo: encontrar qué tocaron sin avisar.
Cuándo lo uso: en toda negociación con idas y vueltas. Es el que más tiempo me ahorra. Su límite: con documentos muy largos puede saltarse un cambio. Lo trato como un primer filtro, no como un control de versiones definitivo.
Prompt #5 — Traducir el "legalés" para el cliente
Una cosa es entender el contrato y otra explicárselo a quien no es jurista. Este prompt me prepara el borrador de esa explicación.
Cuándo lo uso: para preparar reuniones y correos a clientes. Su límite: es un borrador. Lo reviso siempre, porque "simplificar" mal puede cambiar el sentido jurídico de una cláusula.
Prompt #6 — Lo que falta en el contrato
Los riesgos no están solo en lo que el contrato dice, sino en lo que calla. Este prompt busca ausencias.
Cuándo lo uso: cuando reviso un borrador para mejorarlo, no solo para aceptarlo o rechazarlo. Su límite: sugiere lo genérico. Qué falta de verdad en tu jurisdicción y para tu cliente lo decides tú.
Prompt #7 — Preparar la negociación
El último paso. Una vez tengo el mapa de riesgos, le pido que me ayude a convertirlo en una estrategia de negociación con redacción concreta.
Cuándo lo uso: antes de sentarme a negociar o de redactar la contrapropuesta. Su límite: la redacción que propone es un punto de partida. La afino yo, porque una cláusula mal cerrada en una negociación cuesta cara.
Qué modelo uso para esto
Para contratos largos prefiero Claude, porque mantiene mejor el contexto cuando el documento tiene muchas páginas y no se pierde entre cláusulas. ChatGPT funciona bien en textos más cortos y cuando quiero ir más rápido. Si quieres el detalle de cuál conviene según el caso, lo desarrollé en mi comparativa honesta entre ChatGPT y Claude, y reúno todas las herramientas que uso en el trabajo legal en la guía de IA para abogados.
La regla que nunca rompo
La IA me hace más rápido, no me hace el abogado. El día que firme un análisis sin haberlo verificado yo mismo, el problema no será de la herramienta, será mío. Úsala como un asistente brillante pero distraído: te adelanta el 80% del camino en minutos, y tú pones el criterio, la verificación y la responsabilidad en el 20% que de verdad pesa.
Si te sirvieron estos prompts, tengo muchos más guardados para el día a día profesional. Los comparto en la newsletter, sin relleno.
Este artículo es información general y no constituye asesoramiento legal. Cada contrato y cada jurisdicción tienen sus particularidades. Para un caso concreto, consulta con un profesional.